"Noche de bodas" ("Ready or Not"), una de las mejores películas del año | Rakel S.H.

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Twentieth Century Fox España

Valoración: 👽👽👽👽

En estos tiempos en los que toda película debe ser seria, dramática e, incluso, mortalmente aburrida para obtener cierta consideración en la industria cinematográfica y de la crítica, algunos de nosotros reivindicamos el cine de entretenimiento, de disfrute hedonista, sin pretensiones pero con una historia bien conducida, cuyo único objetivo sea hacernos pasar un buen rato, preferiblemente en torno a la hora y media de duración como mucho. Cuando llega a las pantallas un film como Noche de bodas es como un soplo de aire fresco en medio de tanto cine moralista y moralizante, de supuesto terror elevado ―¿elevado a qué y hasta dónde?― o comedia localista y redundante que persigue servir a la vez de crítica social, como si ya no tuviéramos bastante. A ver, yo también tengo mis momentos para películas que sacudan mi conciencia, pero no tenemos que hacer temblar los cimientos del sistema establecido todos los días... Hay tiempo y espacio para cada género, y tanto se tiene permiso para disfrutar de un Ken Loach ―si puede llamarse a eso disfrutar― como de un Wes Craven, ambos grandes directores con estilo propio y reconocible.

Parece que nos hemos creído aquéllo de que hemos venido al mundo para sufrir. Menos mal que en medio de tanto rococó posmoderno, hipsterismo dogmático y masoquismo autoflagelante existencial a veces emerge alguna película fuera de las corrientes impuestas por la industria y los tiempos que corren, regalándonos las virtudes del séptimo arte y recordándonos que el cine también puede ser una fórmula para la catarsis y la diversión, sin las que simplemente perderíamos del todo la cabeza.

Noche de bodas es un guion inteligente, obra de grandes conocedores del género que, a caballo entre la comedia negra y el terror fantástico, nos arrastran imparablemente a través de la siniestra noche de juegos y diabólicas desventuras de su protagonista, una memorable Samara Weaving, haciendo de esta película una de las más entretenidas y sorprendentes del año.   

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